Expertos advierten que el estrés y el uso excesivo de pantallas son epidemias para la salud ocular

Los especialistas insisten en la importancia de tomar medidas preventivas para luchar contra epidemias como la de la miopía.

El estrés y la ansiedad, además del uso excesivo de pantallas, se convirtieron en epidemias que impactan en la salud y el bienestar ocular y pueden llegar a provocar de forma directa algunas patologías. Los datos se desprenden del último Barómetro de Bienestar Ocular, promovido por Miranza.

Se calcula que en 2050, el 50 por ciento de la población será miope, algo que debe preocupar ya que este defecto refractivo, más allá de ser un problema de graduación, conlleva mayor riesgo de padecer enfermedades de retina y glaucoma.

EXPERTOS ADVIERTEN QUE EL ESTRÉS Y EL USO EXCESIVO DE PANTALLAS SON EPIDEMIAS PARA LA SALUD OCULAR

El uso excesivo de pantallas aumenta la miopía infantil, los espasmos acomodativos, especialmente entre las personas con presbicia o vista cansada, y el ojo seco, sobre todo con la menopausia.

Para los expertos, las pantallas son una droga para los niños y se necesita una regulación estatal al respecto.

Por otra parte, la relación del ojo seco con las pantallas responde, principalmente, a la reducción del parpadeo al fijar la mirada en la pantalla, ya que los párpados funcionan como el parabrisas de un coche y la exposición ocular altera la película lagrimal y la superficie ocular.

Para evitar problemas, los oftalmólogos recomienzan realizar descansos visuales mirando a lo lejos e incrementar la actividad al aire libre, además de valorar el tratamiento en colirios de atropina para frenar la miopía, especialmente en la edad infantil.

ESTRÉS Y ANSIEDAD, LAS OTRAS AMENAZAS

Además del abuso de pantallas, los expertos coincidieron en que el estrés y la ansiedad es otra de la amenazas para la salud. Según refleja el barómetro, las personas que reconocen sufrir estrés o ansiedad (la mitad de los encuestados) son también uno de los colectivos que peor valora su estado ocular.

El estrés y la ansiedad, además de provocar de forma directa alguna patología como la coriorretinopatía serosa central, que afecta a la retina, comportan un mayor riesgo de sufrir diabetes, problemas del sueño, trastornos alimenticios y migrañas, lo cual repercute en la visión y empeora procesos como el ojo seco, es un círculo vicioso.

UN PROBLEMA QUE HAY QUE ATENDER

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de mil millones de personas de todo el mundo padecen algún tipo de discapacidad visual.

Entre las principales causas de cegara se destacan la hipermetropía, el glaucoma y las cataratas. Todas enfermedades que considera que podrían evitarse o tratarse rápidamente si existieran correctas políticas estatales de prevención.

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