Las exportaciones de los principales granos caerían un 53% este año, pero se avecina una recuperación por las lluvias y los precios.

Hay mejores perspectivas para la nueva campaña agrícola que le daría un respiro al próximo Gobierno.

Por la sequía que impactó a principio de año, las exportaciones netas de los principales cinco complejos de granos podrían caer este año 53% interanual, hasta los US$ 18.400 millones, y se ubicarán como las más bajas en más de 13 años. Pero, tras las lluvias que se dieron a fines de mayo, le dan un respiro al productor, pero sobre todo, al próximo Gobierno que tome las riendas a partir del 10 de diciembre. ​

La Bolsa de Comercio de Rosario proyectó una merma para este año en las exportaciones de los complejos de soja, maíz, trigo, cebada y girasol de US$ 20.900 millones respecto de 2022, cuando se obtuvieron ingresos por 39.300 millones de dólares. Así, previó que las exportaciones totales del sector agroindustrial argentino se ubicarán en US$ 24.253 millones

También la entidad bursátil calculó que las exportaciones totales del país en US$ 69.281 millones, representando una caída del 21,6% respecto al año pasado.

«Los efectos de la fuerte sequía y los tres años de Niña consecutivos siguen reflejándose en las estadísticas de producción y exportaciones. En este sentido, el importante recorte que experimentaron las cosechas de soja, maíz y trigo viene impactando de lleno en el comercio exterior», explicó la Bolsa rosarina.

En esta línea, marcó que en la campaña 2022/23 hay casi 22 millones menos de soja, 19 millones menos de maíz y una caída de 11,5 millones de trigo respecto al volumen productivo de la cosecha 2021/22.

Consecuentemente, las ventas al exterior de las principales cadenas agro se recortan un 11% respecto a la última estimación realizada el mes pasado por parte de la entidad bursátil, implicando una pérdida de US$ 2.300 millones en un mes.

Sin embargo, las lluvias que se dieron el fin de semana del 25 y 26 de mayo pasado «salvaron» la campaña de trigo. Hasta ese momento, se esperaba una fuerte caída de la siembra del cereal por la falta de humedad en los lotes.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyectó que los chacareros implantarán 6,3 millones de hectáreas, 3% más que el último ciclo productivo, y una producción estimada de 18 millones de toneladas, 45% de aumento contra el año previo. Y ya se sembró el 39% de lo previsto.

Desde la Bolsa de Comercio de Rosario son más cautos y calculan un área de 5,6 millones de hectáreas, y una producción de 16,2 millones de toneladas.

Más allá de estas diferencias, en diciembre el próximo Gobierno tendrá una bocanada de aire fresco porque las exportaciones podrían alcanzar las 9,5 millones de toneladas un 120% por encima de la campaña actual. A valores actuales, representarían US$ 2.375 millones, cerca de US$ 1.000 millones más que que el ciclo 2022/23.

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