¿Por qué el streaming es la tecnología dominante de la comunicación?

Cada vez crece más el consumo de los contenidos en directo multiplataforma. La reciente entrevista de Migue Granados a Lionel Messi fue un mojón más en esa tendencia. ¿Cuáles son las causas?

El imperio de la televisión pudo haber durado unos 50 años hasta comenzar un lento repliegue con el comienzo de este siglo y el desarrollo de las posibilidades de la Internet. Hoy, la «caja boba» parece reservada para los mayores de 40, mientras las nuevas generaciones se dirigen hacia otros consumos. De ellos, el streaming lidera con amplio margen.

La entrevista de Migue Granados a Lionel Messi para su canal «Olga» fue acaso el ejemplo más contundente de que las audiencias -y las figuras de renombre- se inclinan por estos formatos, mucho más descontracturados y a priori simples. Granados y Messi, de bermudas en un living de Miami, simbolizaron de qué forma el streaming se impone. Hubo nada menos que 300 mil viewers, lo que supuso un récord en este tipo de transmisiones.

¿Pero qué es el streaming?
Básicamente, es una tecnología que permite transmitir y acceder a videos, audios, imágenes y otro tipo de contenidos desde cualquier dispositivo conectado a internet, sin necesidad de descargarlo. Supone un formato simple y por tanto atractivo para los usuarios. Además, posibilita la interacción entre el o los streamers y los seguidores, en el caso de acceder en vivo.

¿Qué hace un streamer?
Un streamer es una persona que se dedica a la creación de contenidos y su retransmisión en directo a través de alguna plataforma web o red social que ofrezca este servicio y a la que su audiencia se conecta sin intermediarios. La palabra streamer deriva de stream, transmisión en inglés.

¿Y cuál es la diferencia entre un youtuber y un streamer? Aunque ambas actividades son realizadas por creadores de contenido pero la diferencia más notable es que un streamer realiza su contenido en directo emitiendo a una hora concreta.

Un fenómeno cada vez más masivo
El investigador Leo García, uno de los responsables de la plataforma EnDirectoStream, refirió a Ambito.com que «hay una audiencia masiva tanto en Twitch como en YouTube, que está recurriendo a estas plataformas, con unos canales que interpelan a la juventud de una forma que no hacen los medios tradicionales, ya que les hablan en su propio lenguaje, que tiene más que ver con las redes sociales».

Al diseccionar este fenómeno, el investigador apuntó que «si hacemos una sectorización, va de los 18 a los 40 años, lo que supone contenidos para todos; los streamers en Argentina conviven en esta segmentación y buscan sus propios públicos».

Los streamers argentinos que la rompen
Al parecer quienes están a la vanguardia son Nico Ochiatto, con su canal «Luzu TV», quien sigue dominando las mañanas del stream, pero le surgieron competidores como Migue Granados, con «Olga», y Guille Aquino con «Blender». En todos los casos, se trata de treintañeros que apelan al humor como primer recurso comunicacional.

Sin embargo, García indica que «el fenómeno es tan amplio, que también hay audiencias muy altas en la trasnoche, como por ejemplo con «El loco y el cuerdo», con Flavio Azzaro, que tiene 25 mil personas mirándolos en vivo, como promedio. Y lo mismo Pablo Carrozza, que hace «Un día sin bardo». En estos casos, se trata de periodistas deportivos que trabajaron en medios tradicionales, para luego focalizar en el streaming.

El Big Bang del streaming sería aún reciente en el país, y el investigador apunta a 2022, con «Paren la mano», de Luquitas Rodríguez, la estrella de Vórterix, el emprendimiento multiplataforma de Mario Pergolini.

También menciona a los streamers políticos, como «El fenómeno Rebord», a cargo de Tomás Rebord, lo que demostraría, según García, que «los de menos de 40 también están interesados en la política». En esa línea también está Pedro Rosemblat, quien ingresó al mundo de los medios con su personaje de «El cadete» en la señal C5N, y ahora desarrolla «Gelatina». Se destaca que «La fábrica de jingles» -jingles de campaña electoral que mandaban los seguidores- fue «el fenómeno de la campaña» y que «la noche anterior a las PASO hicieron una transmisión con 40 mil personas».

Las nuevas audiencias se van volcando hacia las transmisiones en directo de, a la vez, nuevas celebridades, que proponen una interacción diferente, directa y sólo mediatizada por el soporte de acceso a la red. Granados y Messi lo probaron en un living sin televisor, un medio alguna vez dominante y hoy irremediablemente sepia.

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