Este grupo se suma a los de 15 a 19, 20 a 24, 25 a 29 y 30 a 34 años, que ya han iniciado el proceso de inmunización desde el principio de la campaña. Los turnos pueden solicitarse a través de la web oficial de Salud.
Las personas de entre 35 y 39 años pueden acceder a partir de hoy, 26 de febrero, a la primera dosis de la vacuna contra el dengue, por lo que se suman así a los grupos de edades ya habilitadas desde el inicio de la campaña, informó el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires.
Con la incorporación de este nuevo grupo etario, la Ciudad busca avanzar en la inmunización progresiva de la población, priorizando a quienes considera que se encuentran en mayor riesgo.
Además, las personas que hayan recibido la primera dosis hace al menos 90 días pueden solicitar turno para completar el esquema con la segunda aplicación.
El proceso de vacunación se lleva a cabo en hospitales, Centros de Salud y Acción Comunitaria (CeSACs) y postas extrahospitalarias distribuidas en distintos barrios. Los turnos pueden gestionarse a través del sitio web oficial del Gobierno de la Ciudad (buenosaires.gob.ar/salud).
Según el ministerio que conduce Fernán Quirós, hasta el momento, se han aplicado más de 54 mil dosis.
Para acceder a la vacunación, los residentes de la Ciudad deben cumplir con los siguientes requisitos:
Documento de identidad que acredita la residencia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
Turno asignado previamente a través del sistema web.
En el caso de la segunda dosis, también es obligatorio llevar la constancia de la primera aplicación.
La campaña de vacunación contra el dengue en la Ciudad de Buenos Aires comenzó a fines de septiembre de 2024. En su primera etapa, estuvo dirigida a adolescentes de 15 a 19 años. A partir de noviembre, la vacunación se extendió a jóvenes de 20 a 24 años y continuó avanzando gradualmente con los de 25 a 29; 30 a 34 y a partir de hoy las personas de 35 a 39 años.
Importancia de la vacunación
Si bien la vacunación contra el dengue no elimina por completa la posibilidad de brotes, los expertos la consideran una herramienta fundamental para reducir la circulación del virus y, en consecuencia, la incidencia de casos graves. La inmunización funciona en conjunto con otras estrategias preventivas, contribuyendo a la protección de la comunidad y al fortalecimiento del sistema de salud.